Las intensas precipitaciones registradas desde las 8:00 a. m. de este domingo 28 de junio provocaron graves inundaciones y severos daños materiales en el municipio Unda, estado Portuguesa. El fuerte temporal dejó múltiples comunidades anegadas, vías principales colapsadas y decenas de familias afectadas en la localidad.
El desbordamiento de las corrientes hídricas golpeó con fuerza distintas zonas de la entidad, afectando gravemente a los sectores La Recta y Los Bendecidos. El agua ingresó a numerosos hogares, obligando a la evacuación de los habitantes hacia el gimnasio de Chabasquén, habilitado como refugio temporal. Asimismo, el casco central de Chabasquén registró anegaciones importantes en sus calles, mientras que en el sector El Puente se reportaron daños estructurales en una iglesia evangélica por la fuerza de las corrientes.
La movilidad en la zona se encuentra críticamente comprometida debido al colapso de la Troncal 007, una arteria vial indispensable que conecta a Chabasquén con la parroquia Peña Blanca y con las poblaciones vecinas de Guarico, Quíbor y El Tocuyo en el estado Lara. De igual forma, el puente ubicado a la altura del puesto de la Guardia Nacional sufrió una fractura severa, a pesar de que durante la semana se le habían realizado trabajos de reparación en las bases. Las quebradas Patón y Córdoba, en dirección al caserío Santa Clara, también experimentaron crecidas que agudizan el aislamiento de los sectores rurales.
Testimonio de la comunidad: «El nivel del agua subió entre 20 y 30 metros. Nunca habíamos visto una creciente de esta magnitud en muchos años«, expresó Armando Barrios, residente del municipio, al describir el comportamiento de los ríos Chabasquén y Chabasquencito.
De acuerdo con los balances preliminares emitidos por los organismos de seguridad, se registra una precipitación acumulada de 114 milímetros, mientras persisten lluvias de intensidad moderada en la región. Las autoridades locales instaron a la ciudadanía a evitar transitar por la Troncal 007 y las vías rurales afectadas, mientras los cuerpos de prevención monitorean los puntos críticos bajo protocolos de alerta temprana. Por su parte, los habitantes exigen de manera urgente el envío de maquinaria pesada para limpiar los cauces y retirar los sedimentos arrastrados.










