Durante su participación en el programa Abriendo Puertas, conducido por la periodista Margarita Oropeza, el presidente del Foro Penal, Alfredo Romero, analizó las transformaciones que requiere el aparato de justicia venezolano y fijó postura frente a la propuesta gubernamental de modificar la Ley Constitucional contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia.
Romero fue enfático al señalar que dicho instrumento normativo no debe ser reformado, sino anulado de forma absoluta por atentar contra la Carta Magna. El jurista sostuvo que más allá de un debate sobre su conveniencia o efectividad, la legislación ha funcionado como un mecanismo de persecución política y encarcelamiento arbitrario contra ciudadanos que ejercen la libertad de expresión para criticar la gestión gubernamental.
Al profundizar sobre el contenido del texto legal, el representante de la ONG destacó su extrema subjetividad, señalando que la norma no precisa con claridad qué debe entenderse por odio. Asimismo, manifestó que aunque cree en la reconciliación y la transformación humana hacia el bien, la aplicación arbitraria de esta ley ha vulnerado garantías constitucionales fundamentales respaldadas por las propias autoridades gubernamentales.
Respecto al proceso de renovación de magistrados del Tribunal Supremo de Justicia y la postura oficial ante la sociedad civil, Romero consideró positivo que se plantee una reconstrucción profunda del sistema judicial. Indicó que la designación de nuevos jueces debe ser el pilar de una transformación real que supere la ineficiencia histórica y el uso de las instituciones con fines represivos.
Para finalizar, el presidente del Foro Penal afirmó que la organización, con más de 25 años de trayectoria en la defensa de los derechos humanos, tiene el deber de involucrarse activamente en la búsqueda de soluciones jurídicas.
Reafirmó el compromiso de la entidad para señalar de manera crítica las irregularidades y aportar su experiencia en la construcción de un sistema de justicia verdaderamente independiente.











